Licores centenarios

Antes de llegar a la fábrica de José Cuervo y degustar el tequila con más de cuatro años de añejamiento, perteneciente a la “reserva de la familia”, la ruta se detiene en la Hacienda El Carmen, un inmueble edificado en el siglo XVI, alrededor del cual se cultivó alguna vez maíz, trigo y sorgo, pero que ahora funciona como hotel.
La recepción en el edificio de José Cuervo, asentado en el centro del pueblo de Tequila, es en el Bar de Margaritas, continúa en el área de cocción de las “piñas” del agave, para pasar enseguida al área de destilación del licor y concluir en el almacenamiento del líquido, entre distintos tipos de barricas que logran obtener variados aromas y sabores.
Por último, la cava. En este lugar almacenan tequila que ya es un tesoro en sí, pues son licores que tienen más de 100 años en bodega.
Entorno al pueblo de Tequila hay miradores desde los cuales puede contemplarse el atardecer con el paisaje agavero como protagonista, un ambiente natural trabajado por el hombre.
Además, la ruta ofrece las haciendas y aromas del pueblo de El Arenal, cabalgatas en el paisaje agavero, vistas desde las alturas del Volcán de Tequila, aventuras extremas en ambientes naturales que incluyen ríos y cascadas, el sitio arqueológico conocido como Guachimontones y los pueblos de Tequila, Amatitán, Teuchitlán y Magdalena.
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